Almacenamiento de energía

El almacenamiento de energía se ha convertido en uno de los mayores retos de nuestra era. En un mundo en el que el consumo de energía aumenta y afrontamos un cambio de paradigma desde modelos energéticos fósiles a renovables, el almacenamiento de energía supone el eje sobre el que gire todo este cambio.

El almacenamiento de energía es un elemento verdaderamente importante ya que aporta toda la seguridad y disponibilidad de la energía captada por fuentes renovables. Tanto es así, que realmente tiene el potencial suficiente para cambiar tanto el sector eléctrico como la usabilidad de todos los sistemas que tienen que ver con él. En NextCity Labs® seguimos avanzando en la búsqueda de nuevas tecnologías de almacenamiento que siga respaldando la expansión de las energías renovables.

Las necesidades de almacenamiento llegan desde todos los niveles: Las personas, viviendas, comercios e industrias tienen demandas crecientes de energía y es necesaria una completa disponibilidad de ella. Por ello es muy importante que este almacenamiento sea ON y OFF grid. Crucial para áreas remotas donde no exista infraestructura eléctrica, e importantísima también con respaldo a la red principal, que cada vez será más dependiente de la climatología y las características del medio ambiente. Este campo ha impulsado efectos indirectos muy positivos en el resto de aplicaciones estacionarias, especialmente en la gestión de la red eléctrica. El almacenamiento puede hacer de la red eléctrica una instalación más robusta evitando sobrecargas térmicas, lo que permite a su vez evitar las inversiones en nuevas infraestructuras de transporte y distribución de la energía, promoviendo además la seguridad energética.

Para que los sistemas eléctricos alimentados de energías limpias funcionen en su versión más óptima, y para alcanzar un nivel de sostenibilidad acuerdo con los nuevos modelos responsables con el entorno amparados en el marco de la filosofía Smart City, se necesitan implantar los sistemas de almacenamiento de energía más sostenibles que ofrezca el mercado.

Existen diversos tipos de almacenamiento de energía, pero uno de los más eficientes y más utilizados a día de hoy están basados en el litio. Gracias a la investigación a nivel químico, se ha progresado mucho en la materia desarrollando sistemas mucho más apropiados que el ion-litio. El litio ferrofosfato (LiFePO4) es la tecnología que mayor aceptación está teniendo a nivel internacional, tanto a nivel doméstico como en proyectos de almacenamiento masivo. Esto es debido a su alta seguridad, gran eficiencia incluso en temperaturas altas y una vida útil más larga que otras tecnologías existentes. Destaca también la tecnología de titanato de litio (Li2TiO3), cuya vida útil es aún mayor que la anterior y tiene muy buen desempeño también en ambientes con temperaturas muy frías. Sin duda son estas dos tecnologías las que marcarán el futuro en los próximos años.

Destacar también que estos sistemas de almacenamiento vienen a mejorar los sistemas tradicionales a nivel medioambiental, debido a una importante reducción de los elementos contaminantes y unas políticas de reciclaje más estrictas, de las que todos debemos de formar parte.