El impacto de IoT en Latinoamérica

Jessica Crincoli
Responsable de comunicacion Nextcity Labs

Para nadie es secreto que los ingresos vinculados a plataformas IoT multiplicarán su volumen de mercado casi por cinco, impulsados por la búsqueda de beneficios operativos de los empresarios. Se calcula que durante el 2018 el volumen total que se moverá por esta partida será de 890 millones de dólares, lo que supone prácticamente multiplicar por cinco su valor en cinco años. El incremento de activos conectados a plataformas IoT crecerá en la misma medida, pasando de 5.000 millones de unidades en 2018 a 25.000 millones en 2023, esto según el estudio de la consultora Juniper Research, el informe IoT in Retail: Strategies & Forecasts for Retailers & Platform Providers 2018-2023 Por otra parte, la consultora McKinsey estima que el 2025 el Internet de las Cosas (IoT), podría contribuir a la economía global con unos US$11,1 trillones. Ambas cifras reflejan el impacto que tendrá el IoT en el mundo y especialmente en el desarrollo de las ciudades inteligentes. ¿Pero qué ocurrirá en Latinoamérica? Este verdadero “boom tecnológico” también lo podemos apreciar en las ciudades de la región y, hacia el 2020 veremos un aumento considerable en el gasto que realizarán para transformarse digitalmente. Y es que en su mayoría, comenzarán con la implementación de soluciones relacionadas a seguridad pública, infraestructura y energía o transporte inteligente. Para optimizar la eficiencia de las operaciones y servicios al interior de las ciudades el IoT será primordial, beneficiando en el corto y mediano plazo a las personas que viven en urbes, las que actualmente representan el 55% de la población mundial. Gracias a la creciente instalación de sensores en la ciudad, automatizaremos un sinfín de procesos y actividades que facilitarán la vida de las personas. Es así como se acentuará la adopción de tecnologías para medir el consumo de energía de manera automática y conectarse a un sistema de control central basado en la nube. Asimismo, veremos la implementación de nuevos sistemas para controlar la iluminación y seguridad pública, el tránsito o el retiro de basura, además de aplicaciones para encontrar estacionamientos o modernizar los tradicionales sistemas de courier. Todo lo mencionado anteriormente continuará permitiendo la integración de personas, procesos, cosas y datos, de manera segura, con el fin de lograr la optimización en el uso de los recursos, y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos Si bien es cierto que su evolución es paulatina, no es menos cierto que transformará nuestras ciudades y nuestra forma de interactuar con ellas, planteándonos nuevos desafíos y un entorno digital, más seguro y más informado.