¿Cómo debe ser la IA aplicada a un entorno urbano en tiempo real?

Jessica Crincoli
Responsable de comunicacion Nextcity Labs

Al hablar de Smart cities nos referimos a las áreas urbanas y metropolitanas en las que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) permiten mejorar los servicios que reciben los ciudadanos. La Inteligencia Artificial (IA) juega un papel relevante y fundamental en las ciudades inteligentes

 


Muy rara vez explican en qué consisten los fundamentos de una Smart city, así como tampoco profundizan en los miles de beneficios que implican, dando a entender que se trata de un simple proceso de digitalización, cuando no es así. El concepto de ciudad inteligente es algo mucho más ambicioso que incluir todas las modalidades del transporte público en una aplicación móvil y pagar vía NFC, puesto que también abarca la gestión de centros de salud, el mantenimiento de parques y jardines, e incluso la predicción de factores climatológicos y ambientales para ajustar el funcionamiento de los servicios públicos de la ciudad.


Es aquí cuando entra en juego la Inteligencia Artificial, conocida como ciencia que permite desarrollar un sistema informático que emula o simula las características que son comúnmente asociadas con la inteligencia humana, como reconocer la palabra, el lenguaje, un texto o imágenes, aprender a partir de los datos, tomar decisiones o resolver problemas igual que los humanos.


Entonces la IA nos permite administrar recursos que el internet de las cosas (IoT) nos facilita, convirtiéndolos en información que podemos utilizar para construir sistemas predictivos que nos permitan predecir áreas conflictivas.


En cuanto a la energía, los datos sobre el uso de este recurso pueden utilizarse para gestionar su producción. Y es que como bien sabemos cada vez, las ciudades demandan más energía, por lo que la IA puede ayudarnos a identificar comportamientos de consumo y entonces, mediante técnicas de persuasión, ayudar a corregir malas costumbres, también a partir de monitorizar el consumo de energía de las ciudades se pueden predecir posibles cortes accidentales de suministro y prevenirlos.


No debemos olvidar, que cuando se construyen sistemas de inteligencia artificial hay que tener cuidado para que satisfagan las normas, las necesidades de las autoridades y los ciudadanos, además, los sistemas de IA, que se deben construir teniendo en cuenta las perspectivas y la participación de los ciudadanos, no sólo pueden ayudar a crear un entorno más cohesivo, sino que también pueden ayudar a los ciudadanos a tomar decisiones más inteligentes.


Paradigmas del desarrollo urbano


Partamos de la premisa que dice que cualquier ciudad, para considerarse inteligente, tiene que hacer un uso óptimo de sus recursos. Es precisamente en esta búsqueda de la mejor optimización, donde este paradigma de desarrollo urbano ha encontrado un gran aliado en la inteligencia artificial, que con el apoyo de los avances en computación de la última década, ha logrado impulsar la toma de decisiones basadas en datos.


La IA ha hecho posible la optimización del diseño de este nuevo tipo de desarrollo urbano, ya que permite responder con gran precisión a preguntas como: ¿cuál es la mejor ruta para una nueva línea de transporte público?, ¿dónde es más conveniente construir un parque para niños y uno para ancianos?, ¿cuál es la forma óptima para la distribución de agua potable entre los ciudadanos?, ¿qué impacto ambiental tendrá el crecimiento de la población en los próximos 20 años?, entre otras.


Sin lugar a dudas, aún queda mucho camino por recorrer para convertir cada pueblo o ciudad en entornos totalmente inteligentes, sin embargo no debemos quedarnos con lo que tenemos hasta ahora, debemos seguir avanzando de la manera más acertada gracias al aliado que el nuevo paradigma urbano ha encontrado en la inteligencia artificial.